Historia 6/17/2009
Julián Javier: Defendió la segunda base con calidad y gran dominio
Julián Javier
La velocidad y el increíble alcance que tenía Julián Javier durante sus años como jugador le permitieron establecerse como uno de los mejores defensores de la segunda almohadilla durante toda su carrera.
Manuel Julián Javier Liranzo nació el 9 de agosto de 1936 en la ciudad dominicana de San Francisco de Macorís, y pasó la mayor parte de su carrera con los Cardenales de San Luis antes de jugar su última campaña con los Rojos de Cincinnati.
Fue firmado por los Piratas de Pittsburgh y jugó en el sistema de ligas menores del conjunto pero fue cambiado en mayo de 1960 a los Cardenales de San Luis, equipo con el que recibió la oportunidad de jugar en las mayores y con el que posteriormente pasó doce temporadas de su carrera.
Javier se caracterizó por cubrir bastante terreno en segunda base, y era muy bueno completando dobles matanzas y atrapando elevados corriendo hacía atrás como pocos lo hacían en su época. Era un maestro manejando los rodados lentos hacia adelante, y era muy difícil que le pasara una pelota hacia los lados.
En la ofensiva era un buen bateador de contacto, logrando conectar con facilidad las bolas rápidas por el centro del terreno. Era bueno corriendo luego de hacer contacto, además de que corría las bases mejor que cualquier otro jugador. Era difícil sacarlo de out cuando bateaba para dobles matanzas por la impresionante velocidad con la que salía de la caja de bateo, y aprovechaba cualquier oportunidad para convertir un sencillo en un hit extrabase.
Durante el Juego de Estrellas de 1963 junto a sus compañeros de equipo Hill White, Dick Groat y Ken Boyer se combinó para formar un infield de jugadores de los Cardenales de San Luis. Javier volvió a participar en el Juego de Estrellas de 1968, año en el que también fue tomado en cuenta en las votaciones para el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional.
Durante la Serie Mundial de 1967 disparó un jonrón de tres carreras en el séptimo partido, ayudando a que los Cardenales superaran a los Medias Rojas de Boston y se convirtieran en los campeones de la liga ese año. Javier jugó en 19 partidos de Serie Mundial, terminando con promedio de .333 en esos eventos.
A lo largo de su carrera de 13 años, Javier terminó con promedio de .257 con 78 jonrones, 506 remolcadas, 722 anotadas, 216 dobles, 55 triples y 135 bases robadas en un total de 1,622 partidos jugados.
El estadio de su ciudad natal de San Francisco de Macorís lleva su nombre, y es la casa de los Gigantes del Cibao en el béisbol invernal dominicano. Jugó con las Águilas Cibaeñas en República Dominicana, y su número 25 fue retirado por el equipo.
Es el padre de Stanley Javier, quien también jugó en las Grandes Ligas.
Logros
Participó en el Juego de Estrellas en dos oportunidades (1963 y 1968)
Encabezó la Liga Nacional en elevados de sacrificio en 1960 con 15
Estuvo entre los mejores 10 robadores de base de la Liga Nacional durante cuatro temporadas seguidas (1960-1963)  |