Historia 6/17/2009
Tony Peña: Gran catcher, bueno como manager y excelente como persona
Tony Peña
Tony Peña fue un excelente receptor que fue ampliamente conocido por la forma en que se colocaba detrás del plato cuando no habían corredores en base: sentado en el piso con una pierna extendida hacia un lado y la otra doblada hacia atrás. Se colocaba en esta posición para ayudar a que sus lanzadores mantuvieran sus lanzamientos en la parte baja de la zona de strikes.
Antonio Francisco Peña Padilla nació el 4 de junio de 1957 en la provincia dominicana de Montecristi, y fue firmado por los Piratas de Pittsburgh en 1975. Realizó su debut en las mayores el 1 de septiembre de 1980, y a lo largo de su carrera se destacó por sus impresionantes habilidades a la defensa e impresionante inteligencia para pedir lanzamientos que dominaban a los bateadores de la oposición.
Fue un caballo de batalla a lo largo de su carrera, jugando al menos 116 partidos durante 12 temporadas consecutivas en una posición tan demandante físicamente como lo es la receptoría. Obtuvo cuatro Guantes de Oro durante su brillante carrera, y tuvo la oportunidad de participar en el Juego de Estrellas de las Grandes Ligas en cinco ocasiones.
Durante poco más de cuatro temporadas jugando con los Piratas mostró además de su gran defensa un poder ocasional con su bate disparando 15 jonrones durante las temporadas de 1983 y 1984, y aunque su promedio descendió en 1985 a .249, logró subirlo la temporada siguiente y agregó 10 jonrones y 52 remolcadas.
En 1987 fue cambiado a los Cardenales de San Luis, y ese año ayudó a que el equipo llegara a la Serie Mundial frente a los Mellizos de Minnesota. Bateó para promedio de .214 con cinco jonrones ese año y jugó como inicialista en algunos partidos. Tras finalizar la temporada regula, Peña decidió revisarse la vista, y luego de que le recetaran lentes para jugar, logró promedio de .381 en la Serie de Campeonato y .409 en la Serie Mundial. En 1988 Peña tuvo promedio de .263 con 10 jonrones, superando la actuación ofensiva de la campaña anterior.
A finales de 1989 Peña firmó con los Medias Rojas de Boston, y ayudó en 1990 a que el equipo se llevara el título de la división. Sin embargo en los siguientes tres años, Peña vio reducir su tiempo de juego poco a poco. En 1994 el receptor, que ya había dejado atrás sus mejores años ofensivos, firmó con los Indios de Cleveland para dividir el tiempo de juego detrás del plato con Sandy Alomar Jr.
Aunque sus números ofensivos subieron un poco ese año, su cantidad de partidos jugados disminuyó como nunca antes. Se desempeñó como receptor defensivo en el equipo, pero su entusiasmo y conocimientos del juego le sirvieron para ayudar a varios lanzadores dentro del equipo.
Firmó con los Medias Blancas de Chicago antes de iniciar la temporada de 1997, y fue cambiado a los Astros de Houston a finales de la campaña para ayudarlos en su intento por alcanzar la postemporada.
Tras finalizar esa temporada se desempeñó como dirigente de las Águilas Cibaeñas en el béisbol invernal dominicano y también como jugador, y tras ver acción en un partido de la serie final de la liga, se sacó él mismo del róster marcando su retiro oficial de la parte interior de las líneas de cal.
Terminó con promedio de bateo de .260 en su carrera, acumulando 107 jonrones y 708 remolcadas en 1,988 partidos. Disparó 1,687 hits en 6,489 turnos al bate.
Tras obtener dos títulos de campeón como capataz de las Águilas en 1998 y 2000 Peña continuó su carrera dirigencial con los Reales de Kansas City, función que desempeñó entre las temporadas del 2002 y 2005, logrando el premio de Dirigente del Año durante la campaña del 2003. Tras su salida de ese equipo, se convirtió en coach de los Yanquis de Nueva York.
Logros
Participó en el Juego de Estrellas por la Liga Nacional en cinco ocasiones (1982, 1984-86 y 1989)
Ganó el Guante de Oro de la Liga Nacional en tres oportunidades (1983-85)
Ganó el Guante de Oro de la Liga Americana en 1991
Fue Dirigente del Año de la Liga Americana en el 2003
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